¡GRACIAS!
Después de años sosteniendo, creando, enseñando y creciendo dentro de Darte a Luz, sentí que su ciclo llegó a su final.
No como algo triste… sino como algo completo.
Darte a Luz fue mi primer hogar online.
El lugar donde me encontré, donde acompañé a miles de seres, y donde descubrí dones que no sabía que tenía.
Pero en estos últimos años, mi identidad, mi canal y mi misión se expandieron de una manera que ya no entraba allí.
Y la vida —siempre sabia— me invitó a soltar.
Hoy cierro Darte a Luz con gratitud absoluta.
Y con la certeza de que lo que viene es más grande, más coherente y más luminoso.
Si te gustaría acompañarme en todo lo que viene te invito a nuestro nuevo espacio.